Como hacer un futbolín casero, y ahorrar divirtiéndonos

carmenbricolaje, Complementos, JuegosLeave a Comment

Con la llegada del verano y de las vacaciones los niños disponen de mucho tiempo libre, pero nosotros, por desgracia, no disponemos de suficiente dinero como para llevarles todos los días a alguna zona de recreo de pago, que no sea el eterno parque del que ya están más que aburridos. Como es lógico los niños quieren divertirse a todas horas, no soportan la sensación de aburrimiento, así que que mejor idea que con su ayuda realizar juguetes caseros que les distraigan en las largas tardes de estío, y a nosotros también, y cuyo coste en cualquiera de los casos no va a suponer más que de unos 3 o 4 euros, en caso de no tener todos los elementos en casa

Como hacer un futbolín casero

Necesitaremos una caja de zapatos, dieciocho corchos de botella, seis palos de las de pinchos morunos, un pelota de ping pong, rotuladores, tijeras, pegamento, y algún tipo de tela de red (puede ser de algún saco de verduras o frutas).

Lo primero es que decoremos tanto el interior como el exterior como si de un campo de fútbol se tratara, con sus vallas publicitarias por fuera, sus gradas en las paredes interiores, con espectadores incluidos, y todas las líneas que delimitan el campo de juego en el fondo interno, incluidas las zonas de las porterías. Ahora recortamos con cuidado estas últimas por los laterales y las dejamos unidas a la caja por el fondo.

A continuación tendremos que realizar seis agujeros en los laterales de la caja, simétricos y a la misma altura ya que serán donde introduciremos los palos que sostendrán a los futuros jugadores.

A continuación, y para terminar con el campo debemos cortar y  pegar la red a las porterías que ya habíamos recortado, de forma que cuando la pelota entre no se salga.

Ahora vamos con la decoración de los jugadores. Debemos marcar dos equipos diferentes, y para ello pintar de un color a once y de otro a otros once. Aquí ya queda jugar con la imaginación y la pasión futbolista.

Comenzaremos a introducir por un lado la varillas, para ir pinchando en ellas a los jugadores en el mismo orden que se juega de verdad,  portero,  defensas,  y delanteros. Cuando hayamos terminado con los dos equipos rematamos las varillas con otros corchos para que sirvan de pomos.

Y ahora ya solo queda ponernos a jugar con el orgullo de los campeones, y de saber que lo hemos hecho por nosotros mismos.

Imagen | Tuteate